Trabajo de campo

Nos adentramos en la experiencia de Carmelo Lisón y Julia Donald en Galicia, donde llevaron a cabo un exhaustivo trabajo de campo. A través de su metodología de observación participante, exploraron las ricas tradiciones culturales y sociales de la región, generando una etnografía que se tradujo en valiosas monografías y artículos. Este legado académico no solo refleja su compromiso con la antropología, sino que también resalta la importancia de escuchar las voces de las comunidades locales

Unas breves líneas sobre algo muy particular de la Antropología: me refiero al método conocido como Trabajo de campo, nuestra seña de identidad metodológica en cuanto observación participante. Comenzamos por convivir con el grupo elegido para investigar al menos durante un año en un ciclo anual completo y sus variaciones; observamos lo que sucede y ocurre en tiempo real, sus momentos, modos y acciones significantes en el espacio en que se escenifican, siendo testigos personales directos; damos la palabra al nativo al que oímos con devoción en su voz original, en primera persona, anotamos cuidadosamente el vocabulario, cómo responden a sus problemas y conflictos con obras e ideas, cuáles son sus conceptualizaciones, emociones y creencias, cuál es su filosofía de vida en una palabra.

¿Por qué recogemos toda esta información que llamamos etnografía? Porque las cosas, los hechos, los trabajos, el cuerpo, los edificios, en suma las manifestaciones todas del modo de vida, las asociaciones e instituciones sociales vehiculan mensajes, transmiten intenciones, creencias y deseos a interpretar, modos del espíritu, discurso del indígena que legitimamos porque la emoción, la idea y la creencia y la creatividad del espíritu se hacen visibles en la acción, en el ritual y la fiesta, en la enfermedad y en la muerte, en todo lo humana encriptado en sociedad y cultura, nuestro campo.

Más concretamente y a nivel de escenario y acción: Julia y yo coleccionamos todo un material etnográfico sobre Galicia en trabajo de campo recogido durante más de dos años consecutivos comenzando en octubre de 1963 y a lo largo de 1964 y 1965 en las cuatro provincias de Galicia recorridas a pie, en mula, en barca y en coche, visitando más de trescientas aldeas y en diálogo intenso con más de mil quinientos informantes y participando en ferias, fiestas, ritos de transición, romerajes a santuarios salutíferos, y en numerosas visitas en años posteriores para comprobar detalles etnográficos concretos.

Y todo esto lo hacemos desde fuera, pero desde el de fuera que mira dentro, que convive y comparte, desde la puntual observación de verdades emotivas que no son las nuestras, lo que nos da una cierta objetividad y verosimilitud precisamente porque no estamos motivados por el fuego emotivo, local y pasional geográfico-político. Los nuestros son o puede ser en esencia los mismos problemas, lo que nos facilita la intelección empática, pero revestidos con otro ropaje cultural

¿En qué acaba todo esto? Toda esta riqueza etnográfica ha dado origen a once monografías antropológicas y numerosos artículos sobre Galicia en las que la etnografía se convierte en antropología, es decir, en sociedad, modos de vida, valor moral y emblemas de cultura y razón, sobre la naturaleza de la creencia en su carga emotiva y pasional, religiosa y política que aflora en el populismo, en la afirmación personal frente y contra la ley, en el separatismo, en la tensión actual en la Unión Europea y en el Brexit creando paraísos.

Observamos, repito, con el ojo curioso e inquisitivo de Buñuel pero describimos antropológicamente, él con su cámara; nadie describe –pinta- como Goya el gozo de vivir, la dureza del vivir y la terribilidad de la muerte –las aporías humanas-, vivencias personales en los tres casos visualizadas desde dimensiones técnicas distintas, pero los tres pretendemos finalmente que las voces de los informantes salten del texto, de la pantalla y del lienzo al lector y al observador y le hagan captar no solo la complejidad y diversidad de la cultura sino el predicamento humano subyacente siempre que con sus primeridades y ultimidades nos hacen a todos irremediablemente iguales y hermanos.

Publicaciones

Antropología sin fronteras: Ensayos en honor a Carmelo Lisón (1994)
Carmelo Lisón y Galicia / José Antonio Fernández de Rota. p. 61-69
La Santa Compaña: Fantasías reales, realidades fantásticas
[reseña] / Bernard Traimond. Ethnologie Française, XXX, n. 2 (2000), p. 328-329
Réalités fantastiques. Recherches sur la Santa Compaña de Galice. [Comentario a la edición francesa, Presses Universitaires de Bordeaux, 2007]
Bernard Traimond. Qu’est-ce que l’ethnopragmatique? (2016), p. 74-77

Mi trabajo de campo en Galicia acabó de corroborar y confirmar que la ontología y epistemología subyacentes a la oferta oxfordiana –que a su vez recogía y fortalecía sus precedentes- era la apuesta y el cortafuegos y antídoto al modernismo, una forma para conocer, comunicar y describir en grado y manera aceptable la vida mental del Otro, las maneras de los hombres y el group feeling del comunitario grupo. ¿Por qué? porque dar voz y voto etnográfico inicial –el final es propio del exégeta- al indígena en diálogo continuo requería a su vez –siguiendo caveats modernistas- examinar esas voces ab extra, con razones estructurales y descriptores categoriales culturales para evitar futilidades personales y reconstrucciones y generalizaciones evanescentes. Unas líneas más quizá aporten perspectiva.

Elegí Galicia porque conocía por lectura el variado espectro del folklore regional español siendo Galicia la que mayor impacto me produjo. Por lo leído presentí la creatividad cultural regional, sus ricas tradiciones con sentido local, la rica sabiduría folk y lo primario de la pequeña comunidad como algo específico y con carácter original, todo en un fondo de creencia entendida como valores, ideales y normas de sentido ecológico anclado en vocabulario ético y moral, en suma en su pathos y ethos peculiar que he plasmado en varias monografías. Me confirmé en mi inicial presunción. Hoy sigo viviendo el mundo mental gallego puesto que siempre en todas mis presentaciones y artículos de la fascinante etnografía gallega que personalmente he recogido. Y esto merece una breve pausa. No pretendo ni mucho menos tener el monopolio de la verdad en la interpretación de la etnografía gallega pero sí que me enseñó un modo negociador sotto voce para afrontar paradójicas afirmaciones sin solución y la virtud social de la reticencia. Me instruyó también en la custodia de los labios, en el valor de la ambigüedad, del quizá, del como si, del asegún, del “Dios es bueno pero o demo no es malo” etc. muestra y parte de la artillería dubitativa discursiva regional; eso es también parte de lo humano.

¿Por qué trabajo de campo? Porque es nuestro ufficio naturale, nuestra razón de ser. Consiste en 1º) en una inmersión continuada –longue durée- en el espacio-tiempo-mundo del Otro para oír su voz original en diálogo y convertir acción, intención, valor y pensamiento en algo visible y oíble para otros. 2º) Como sabemos que las palabras no son cosas y que sus prescripciones culturales no están escritas en acero nos servimos de modos de detección y exploración (de razones estructurales, de descriptores categoriales, de la carnación del signo y del símbolo, de lo orgánico, histórico y contextual,) de la hermenéutica de la facticidad en una palabra. Pretendemos así evitar la futilidad de excesivas reconstrucciones y generalizaciones evanescentes pero 3º) haciendo del yo personal a la vez un yo colectivo vehículo del sentimiento del grupo o, en otras palabras, la teofanía del lugar convertida en verdad. La verdad, la sabiduría folk y la creencia están situadas en el mundo natural local, en el uso, atracción y encanto del verde prado y del pequeño río, en el carreto y la romería, en el rito, la fiesta y el mito –la verdad de la mentira- figuras todas de realidad experienciada, vividas y contadas que devienen reales y construyen el canon local, la verdad emotiva que amplifica la realidad con un significado más profundo que transciende el análisis puramente racional porque va más allá y alcanza valor comunitario atrayente y ambiguo. Operación conjuntiva del espíritu.

Mapa del trabajo de campo en Galicia

Accede a las publicaciones etnográficas recopiladas por Carmelo Lisón y Julia Donald en Galicia. Explora los estudios realizados en cada provincia y accede a los documentos en formato PDF que detallan su invaluable trabajo de campo, ofreciendo una visión profunda de la vida cultural y social de la región.

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Fondo documental

En este apartado podrás acceder al fondo documental del D. Carmelo Lisón, disponible en Dialnet. A través del siguiente enlace encontrarás una recopilación de sus publicaciones científicas, artículos y colaboraciones en diversas revistas académicas. Este archivo es una valiosa fuente de conocimiento en los campos de la antropología, la filosofía y las ciencias sociales, y refleja el legado intelectual que sustenta el espíritu de la Fundación.