El enfoque que propuso fue mostrar el amplísimo e interdisciplinar panorama de la alimentación poniendo el foco de atención en un sin número de paradojas que se advierten actualmente en él. Una propuesta que puede ser eficaz a la hora de la discusión y de la reflexión. En un mundo globalizado es posible hallar en proximidad una gran variedad de alimentos y de cocinas (tiendas y restaurantes de todo tipo) a la vez que una imponente homogeneización de los alimentos como la que realizan empresas de comida rápida en todo el mundo. O bien una innovadora cocina que transforma las materias alimenticias a la vez que una reafirmación de las cocinas tradicionales de arraigo local. Los mercados tradicionales se mantienen a la vez que las tiendas superespecializadas ofrecen innumerables variedades de alimentos. La tecnificación descubre listados enteros de componentes en ellos y pretende establecer tendencias dietéticas a la vez que el consumo muestra pautas muy regulares, etc.
La exposición fue amena y generó mucho interés. La Fundación Lisón-Donald agradece al prof. Contreras el esfuerzo pedagógico puesto en exponer tan complejo campo y a él y a todos los asistentes su presencia y participación en la discusión. Y al cerrar este ciclo anual reiteramos el agradecimiento a todos los conferenciantes, a los asistentes y a los que se encargaron del servicio técnico. Las conferencias han sido grabadas y están constituyendo ya una importante biblioteca sonora.